En las instalaciones de la organización Banderas Unidas, ubicada en la calle 9ª No. 19-69 Barrio San Miguel de la ciudad de Cúcuta, el jueves 2 de febrero y con la participación de la Red Humanist, Centro Cultural del Banco de la República de Cúcuta, representantes de la fundación aves migrantes, la organización escuchamos, integrantes del sector productivo, la defensoría del pueblo y la Asociación de Radios Comunitarias de Norte de Santander -Radar, entre otros. Bajo la Coordinación la organización COMUNICARTE se adelantó el conversatorio apertura de frontera” Nuevas relaciones, nuevas proyecciones” iniciando con un ejercicio lúdico de presentación, el cual reflejó, como habitantes de dos naciones hermanas tejen fuertes lazos, especialmente en esta zona de frontera; La logística para el conversatorio y la movilización de los Reporteros de la Red entre Parceros y Panas fue posible gracias al Proyecto Ondas Solidarias financiado por la Fundación ROSA LUXEMBURG.
Percepciones
El cierre de frontera produjo sentimientos de incertidumbre, tristeza, miedo, en las personas que a diario transitaban de un país a otro, por razones comerciales, motivos familiares, de estudio, trabajo, turismo, entretenimiento etc. “Fueron momentos difíciles, no sabíamos qué hacer”, comentó una de las migrantes, que participó en el conversatorio, dejar todo atrás, volver a empezar, mientras algunos habitantes de Cúcuta y la región manifestaban solidaridad, otros no. Todo por decisiones gubernamentales donde la comunidad fronteriza fue la más afectada.
El cierre de frontera dejó aspectos negativos como, la informalidad, aumento de contrabando, inseguridad, la población se vio obligada a transitar las trochas o pasos ilegales, presencia de grupos al margen de la ley ejerciendo control por dichos pasos no autorizados por los gobiernos, trata de personas; aumento en el número de invasiones o asentamientos humanos en barrios periféricos de la ciudad de Cúcuta, en algunos casos en sectores de alto riesgo, y muchas dificultades más, las cuales, implican un trabajo arduo de parte de la comunidad y los gobernantes para transformar esta realidad.
Expectativas
Con la apertura de frontera y tras 7 años de cierre, se espera que la comunidad sea tenida en cuenta, entendiendo sus necesidades; el hecho de que el paso por los puentes fronterizos, estén autorizados por los gobiernos es un primer avance para que florezca la esperanza, pero se requiere mayor seguridad para consolidar los beneficios que trae la apertura, y que no sean solo para unos pocos; es preciso que todos los sectores sean incluidos en las agendas, no solo las de los gobiernos, es de vital importancia el respeto y la dignidad humana. Urge entonces, establecer una agenda ciudadana binacional.
Después de la apertura de frontera se perciben nuevas realidades, aun cuando en algunos colegios de Colombia, especialmente de Villa de Rosario han recibido estudiantes de Venezuela, algunas niñas y niños de Ureña, San Antonio y Palotal, presentan limitaciones para tener acceso a la educación; además, es importante garantizar el servicio de trasporte escolar para los menores.
Según Ciro Ramírez, exdirector del comité Intergremial de Norte de Santander y representante del sector productivo, en el pasado se intentó establecer diferentes tratados binacionales con muy buenas intenciones, pero han quedado en estudios y proyecciones, por ejemplo, las ZIF o Zonas de Integración Fronteriza, incluso se habló del Área Binacional Metropolitana, para compartir educación, salud, intercambio comercial, entre otros asuntos, pero no se aplica. En conclusión, falta voluntad política y mayor exigencia de las comunidades para solicitar de manera organizada y respetuosa a los gobiernos Nacionales mayor atención y que las propuestas de la ciudadanía sean incluidas en sus agendas, pues son ellas quienes mejor conocen las necesidades de su territorio.
Lo que se espera
Los participantes en el conversatorio Apertura de frontera” Nuevas relaciones, nuevas proyecciones” manifestaron que la esperanza de quienes viven la cotidianidad en esta región: Anhelan una apertura autorizada, por los diferentes puentes fronterizos, el puente internacional Simón Bolívar, el puente Atanacio Girardot, el puente Francisco de Paula Santander; Generar intercambio comercial y fomentar la formalidad; tratar los temas de seguridad para evitar la presencia de grupos al margen de la ley, los cuales vinculan a sus filas, especialmente población juvenil; impedir la trata de personas, prevenir la situación de calle, así como el consumo de sustancias psicoactivas, las cuales, han tenido un aumento significativo especialmente en la ciudad de Cúcuta.
Ideas de Integración
Realizar un encuentro entre organizaciones de la comunidad civil y autoridades, promover y establecer diálogos entre los integrantes de los concejos municipales del Táchira y Norte de Santander; pedir garantías de seguridad para el acceso a derechos de salud y educación; solicitar el tránsito de vehículos y transporte por todos los puentes fronterizos, teniendo en cuenta los pequeños comerciantes; Incluir las necesidades y sugerencias de habitantes de frontera en las agendas nacionales. Si la comunidad no hace visibles sus necesidades, si no hay comunicación con las autoridades de ambos países (Colombia y Venezuela), si no se gestiona para que las necesidades de los habitantes de frontera sean incluidas en las leyes de las Naciones, todo intento que se haga, seguirá siendo mera conversación, o como reza el dicho popular: puro bla, bla, bla.