El 10 de junio de 2011 nació la Ley 1448 de Víctimas y Restitución de Tierras, brindando mecanismos de solicitud de atención basados en la aplicación de una justicia transicional a las víctimas de la violencia y el conflicto armado en Colombia, y quienes, como consecuencia de estos hechos, tuvieron que salir desplazados de manera forzada de sus tierras. Durante estos 12 años, la Unidad de Restitución de Tierras ha generado procesos administrativos logrando que miles de solicitudes se conviertan en sentencias, que hoy benefician a miles de familias en Colombia.
La directora de la Unidad de restitución de tierras Norte de Santander y Arauca, Tatiana Abdalah Camacho estuvo en la sede de Radar, ubicada en la ciudad de Cúcuta, con el fin de informar acerca del trabajo que viene adelantando la Institución en marco de los 12 años de la promulgación o surgimiento de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras – Ley 1448 de 2011.
La directora indicó que pese a no haber podido avanzar tanto, pues no es fácil aplicar justicia de transición cuando el conflicto es persistente, comentó que aún se siguen registrando víctimas que antes no lo hicieron por temor u otra circunstancia y que hay víctimas nuevas, no en grandes cantidades, pero hay nuevos registros. Abdalah Camacho comentó, que los lugares del conflicto siguen siendo los mismos, por ejemplo, el municipio de Tibú, también habló del área rural de Cúcuta e indicó que hace poco la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana para el municipio de La Esperanza.
En cuanto a las mujeres cuya atención es priorizada como reclamantes, pues son ellas las que más han sufrido discriminación y violencia en el conflicto armado, siendo afectadas incluso por delitos sexuales, aunque estos no sean reconocidos por los victimarios, dijo que de 1220 beneficiarios de restitución 660 son mujeres, que ser mujer y ser campesina constituye un factor de vulnerabilidad, por lo que la Unidad tiene una política de mujer y género bastante fuerte. La directora comentó que en este momento se está mirando hacia el campo y habló de la ruta campesina donde se espera poder recomponer el tejido que nunca debió verse roto, comentó que en tal sentido se adelanta la mesa campesina y que la circular campesina contiene la línea base para restituir el territorio con su identidad propia.
Abdalah Camacho destacó el trabajo que se adelanta por parte de la entidad en los territorios. “Es una bonita experiencia, pues se llega de la mano de las comunidades, ellos mismos muestran los avances y la reconstrucción de sus vidas” comentó; justamente contó la experiencia de una mujer campesina habitante del municipio de Herrán titular del derecho, quien abanderó la lucha por la restitución de su predio y que junto a su esposo, tienen un proyecto productivo exitoso que hoy pueden mostrar con orgullo, resaltó igualmente la restitución a una familia completa que trabaja unida para sacar adelante el sueño de volver a sus tierras.
Finalmente la directora de la Unidad de restitución de tierras Norte de Santander y Arauca, Habló de la ruta campesina, la cual permite abordar los casos con un enfoque colectivo y apunta a la restitución de los territorios; manifestó que lo importante es que a partir del reconocimiento del campesino como sujeto de especial protección, se vienen adelantando acciones concretas, acorde con la discriminación positiva, para favorecer este sector de la población que históricamente ha sido vulnerado en sus derechos.