En el año 2000, tras la muerte de dos miembros de su familia, amenazas e intimidaciones, la familia Márquez – Gélvez abandonó su vivienda y perdió la cosecha de más de 600 bultos de arroz. Ahora recuperaron sus tierras y volverán a sembrar el cereal.

La Unidad de Restitución de Tierras informó a través de comunicado de prensa, que hizo entrega material de los predios Las Delicias y Quebrada Seca, a José Guillermo Márquez y Rosmira Gélvez, quienes fueron víctimas de la violencia y gracias a la justicia y a la gestión de la Unidad, lograron recuperar su patrimonio. 

Ubicados en la vereda El Limoncito, del corregimiento de Buena Esperanza, zona rural de Cúcuta, el acto de entrega se hizo en compañía de autoridades de Policía, la Alcaldía y el Tribunal Especializado de Restitución de Tierras, quienes fueron testigos de la emoción -entre lágrimas- de los nuevos beneficiarios.

En el año 2000, el hermano de José Guillermo fue asesinado por paramilitares que hacían presencia en la zona, pero la crueldad no les bastó y amenazaron a la familia para extorsionarla y amenazarla, por lo que tuvieron que huir hacia Cúcuta, dejando su vivienda y los cultivos de arroz abandonados. En esa época comercializaban más de 600 bultos. El padre de Rosmira también fue amenazado y decidió trasladarse a la ciudad; tiempo después regresó a su predio para tratar de salvar las siembras, pero también perdió la vida a manos de los grupos armados al margen de la ley.

Al momento de la entrega José Guillermo expresó: “estoy agradecido con Dios y con la Unidad de Restitución de Tierras por todo el apoyo, quiero salir adelante con los proyectos que vengan, porque soy un campesino cultivador de arroz”. Rosmira agregó, “es un sueño que se nos hizo realidad, porque recuperamos los predios que años atrás tuvimos que abandonar, me siento feliz porque vamos a regresar al campo a cultivar, como lo hacíamos antes”.

Profesionales jurídicos y catastrales de la Unidad de Restitución de Tierras Territorial Norte de Santander, quienes acudieron a la diligencia judicial, le informaron a la familia que además recibirán apoyo, asistencia técnica y acompañamiento para emprender nuevamente el proyecto productivo de arroz, lo que significa una reparación integral que permitirá su sostenimiento económico.

Además, contarán con alivio de pasivos, la exoneración del pago de impuestos, atención psicosocial por parte de la Alcaldía de Cúcuta, formación técnica del SENA y garantías de seguridad de la Fuerza Pública. La restitución transforma vidas y territorios.