• En el país se trabaja desde hace varios meses, de la mano de las
    asociaciones científicas y la industria farmacéutica, para mantener el
    abastecimiento de los medicamentos necesarios en las UCI.

Dentro del plan de respuesta del país frente a la pandemia por covid-19, liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social, se ha trabajado junto a la ampliación de camas de unidad de cuidado intensivo en el abastecimiento de medicamentos para los pacientes que lo requieran.

“El manejo de desabastecimiento empezó desde antes de que iniciara la epidemia. En ese momento, junto con el Invima, se identificaron los medicamentos de uso prioritario para hacer un monitoreo muy cercano al abastecimiento y aplicar la normatividad existente. Por ejemplo, varios medicamentos fueron declarados como vitales no disponibles, lo que facilita su producción e importación durante situaciones de emergencia”, explicó Leonardo Arregocés, director de Medicamentos y Tecnologías en Salud del Ministerio de Salud y Protección Social.

Adicionó que a medida que se ha aprendió más de esta enfermedad se identificó que para algunos de los medicamentos priorizados las dosis requeridas eran muy superiores a las estimaciones iniciales. “Esto aumentó el riesgo de desabastecimiento porque no solo había más pacientes; cada paciente requería más medicamentos”. Arregocés indicó además que “en el momento el desabastecimiento de varios de estos medicamentos sucede simulatáneamente en todo el mundo”. Las cadenas de producción de medicamentos son limitadas. Detalló que muchos de los productores están localizados en China, Estados Unidos, Europa e India, donde el consumo en los dos últimos se ha incrementado a causa de segundas olas con un elevado número de casos que requieren cuidado intensivo

Desde mayo, manifestó, se llevan a cabo mesas de trabajo en las que participan el Ministerio, el INVIMA, el FNE, las sociedades científicas de medicina y química farmacéutica, la industria y los gestores farmacéuticos. “Estas mesas se han enfocado en derivar la oferta de estos medicamentos a las regiones dónde se necesita apoyo, y a identificar trámites que requieran celeridad. Hasta la fecha, según nos cuenta el presidente de la ACMI, los pacientes no se han quedado sin medicamentos. Siempre ha habido alternativas.”, aseveró. Por su parte, las sociedades científicas han aportado algoritmos de manejo en los que se sugieren alternativas de manejo que permiten la rotación de medicamentos para aumentar la disponibilidad.

“Minsalud y las organizaciones involucradas trabajan en buscar más medicamentos alrededor del mundo para atender la demanda, pero es una situación difícil”, indicó Arregocés. Por otro lado, la estrategia establecida apunta a identificar las zonas más afectadas por covid-19 para que los laboratorios y distribuidores atiendan la demanda y “que la repartición de medicamentos se haga relacionado con la necesidad de área, evitando que haya acaparamiento”.

Añadió que además es fundamental trabajar en el uso eficiente de las alternativas disponibles. “Respecto al uso eficiente, por ejemplo, sabemos que hay instituciones que en algunos procedimientos utilizan sólo un parte de una ampolla del medicamento escaso y desechan el resto. Recalcamos que existen formas seguras de disminuir el desecho de los medicamentos que escasean y que los procedimientos que requieren sedación se difieran lo máximo posible. Pero, son los médicos los encargados de hacer esta priorización”, señaló.